miércoles, 14 de marzo de 2012

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Cuentos populares y mitos de Noruega

 

La herencia cultural noruega tiene muchos tesoros. Tal vez el más grande de estos tesoros sea la tradición de historias populares. Incluso en nuestros días esta literatura es importante para los noruegos. Nos enseña cuáles son las raíces de nuestra cultura y forma parte de nuestra identidad. Los cuentos populares y los mitos son, junto con las canciones populares, la base de nuestra literatura más antigua.

Por Birgit Hertzberg Johnsen

¿Qué es un cuento popular?

Los cuentos populares son historias imaginativas de temas muy variados que han pasado de generación en generación desde tiempos inmemoriales. Muestran las relaciones entre la gente, expresadas de forma fantástica y simbólica. Al igual que cualquier buena literatura, están basados en la vida real, pero nunca se quedan en la realidad ni en lo que suele considerarse auténtico y razonable. Muchas veces incluyen elementos sobrenaturales y extraordinarios.

El estilo del cuento popular

Los cuentos populares tienen un estilo propio en el que es característico el principio. Las fórmulas más habituales son "Érase una vez", "Érase una vez un rey y una reina" o "Hubo un tiempo en que todas las cosas tenían el don de la palabra".

De forma similar, los cuentos populares también suelen tener el mismo final que muchas veces nos devuelve al mundo real, A veces es una fórmula que nos cuenta lo que pasó después de la historia que nos han contado: "Y si aún no han muerto, es que aún están vivos", o "En el fondo del océano hay un molino que hasta hoy muele la sal y por eso el mar es salado".

En los cuentos populares son comunes la simplificación y la esquematización. Son historias que tienen un número limitado de personajes típicos. El rey o la reina, la princesa o el príncipe, los tres hermanos o los tres trolls. Los papeles que representan quedan todavía más esquematizados por sus características. Askeladden es el más importante de todos los personajes. El joven aparece siempre como un inútil, aunque con grandes talentos ocultos que le permiten llevar a cabo grandes proezas. Siempre espera el momento adecuado y entonces se destaca y hace lo que nadie más sería capaz de hacer. El argumento también está esquematizado con frecuencia, y normalmente sólo hay dos personas en escena al mismo tiempo.

El cuento popular utiliza caracterizaciones breves y recurre a la repetición para resaltar lo que es importante. El número tres aparece una y otra vez: hay tres hermanos, tres princesas o tres trolls. En la historia sobre el Rey Valemon oso blanco (Hvidebjørn Kong Valemon) se nos dice que el oso rapta a tres princesas tres jueves por la tarde seguidos. La repetición con frecuencia está acompañada por la incrementación: los peligros y las dificultades son más grandes cada vez que se presentan, y normalmente se llega a la solución a la tercera intentona. Los cuentos populares comienzan y terminan descansadamente y en ellos se cumple la justicia poética. Los buenos son recompensados y los malos reciben su castigo. Siempre hay un final feliz.

Los diversos tipos de cuentos populares

Existen distintos tipos de cuentos populares. Normalmente se dividen en tres grupos:

— historias de animales o fábulas, cuentos sobrenaturales e historias cómicas.

En los primeros los protagonistas son los animales, sean domésticos o salvajes. Los animales hablan y actúan como seres humanos, al tiempo que conservan algunas de sus características animales. Los cuentos populares noruegos pertenecientes a este grupo se centran básicamente en el oso, el lobo y el zorro, que aparecen en algunos de los cuentos más conocidos.

En casi todas las historias se explica el origen de algún rasgo especial del animal. Una historia muy popular narra cómo el zorro consiguió engañar al oso para que pescara en el hielo utilizando su cola. El hielo se congeló alrededor de la cola del oso y cuando trató de sacarla rápidamente porque había picado un pez, se arrancó la cola y por eso los osos de hoy tienen la cola tan corta. Igualmente famosa es la historia del zorro que quiso robar mantequilla. Lo que ocurrió fue que la mantequera se cayó y se derramó un poco de leche en la cola del zorro. Así se explica la mancha blanca de la cola del zorro. También es parecida la historia de los ratones de la ciudad y los ratones del campo. La conocida fábula griega sobre la mona que estaba orgullosa de sus crías se ha convertido en Noruega en la historia de un aguzanieves.

En cuanto a los animales domésticos, los preferidos son el gato, la cabra y la gallina. Una historia que tal vez sólo se encuentre en Noruega trata de los tres machos cabríos valientes, que vencieron y destruyeron a un troll enorme mientras iban camino de sus pastos de verano.

Las historias que tratan de lo sobrenatural y de magia forman el grupo más numeroso y más importantes de los cuentos populares. Hablan de seres como los gigantes, los dragones, los trolls, las brujas y de seres humanos con poderes sobrenaturales. También se describen objetos sobrenaturales, como las botas de siete leguas, capas que hacen invisible a quien la usa, manteles que hacen aparecer comida con sólo extenderlos, montañas de cristal, castillos hechos de oro y todo tipo de cosas fantásticas y maravillosas. Estas historias sobrenaturales también pueden referirse a hechos concretos, como los viajes en los que se recorren siete veces siete reinos, personajes que durmieron durante cien años o que fueron convertidos en animales o en rocas o en otras cosas.

La estructura de estas aventuras siguen una pauta repetida y las distintas secuencias del argumento ocupan un lugar predeterminado. En primer lugar está el relato de alguna desgracia, pérdida o accidente, como el caso de la princesa raptada por un troll. Luego el héroe o la heroína recibe ayudas o poderes especiales. El muchacho que aparentemente no sirve para nada, Askeladden, bebe una poción mágica que le permite manejar una espada mágica con la que puede cortar la cabeza de los trolls.

Luego se nos cuenta cómo la heroína conoce al príncipe o cómo el héroe encuentra a la princesa y las complicaciones que surgen, que retrasan e impiden que ambos estén juntos. Después de estos problemas, el personaje protagonista supera todas las dificultades o vence a todos sus oponentes y, como suele decirse, "consigue a la princesa y la mitad del reino".

En muchas historias sobrenaturales aparecen trolls y personas que se transforman. Estos temas también figuran en muchas canciones populares y son muy conocidos en la tradición noruega. En las historias de trolls muchas veces se nos habla de un muchacho que vence al charlatán Caballero Rojo (Ridder Rød), mata al troll y conquista a la princesa y la mitad del reino.

Las historias de transformaciones narran cómo los seres humanos se convierten en animales o en otras criaturas. Una de las más populares es "Al este del sol y al oeste de la luna" (Østenfor sol og vestenfor måne). Ésta y otras historias similares tienen un origen que se remonta a los mitos griegos de Amor y Psique.

De las historias en las que el principal tema es alguna tarea difícil, sólo hay una que figura en la tradición noruega. Se trata de "La hija del marido y la hija de la mujer" (Manndattera og kjerringdattera). Las más conocidas de las historias fantásticas son "¡Mesa, ponte!" (Bord dekk deg!) y la titulada "El molino de sal del fondo del océano" (Kvernen som star og maler på havsens bunn).

Las historias cómicas son el tercer gran grupo de los cuentos populares. Este tipo de cuentos tiene menos aspectos sobrenaturales que los otros grupos. Por otra parte, no hay ninguna otra forma de literatura que contenga tantas ideas curiosas y chistes tan ocurrentes, como podemos ver en historias como "Gudbrand en la colina" (Gudbrand i Lia) o "La vieja que siempre quería salirse con la suya" (Kjerringa mot strømmen).

Las primeras huellas de los cuentos populares noruegos

La proliferación de cuentos populares prácticamente en todo el mundo demuestra que se trata de una de las más antiguas formas de expresión popular. La palabra noruega que significa cuentos popular, "eventyr", puede encontrarse ya en el siglo XII con la forma "ævintyr", que procede del término latino adventura y significa acontecimiento o suceso extraño. En la literatura noruega antigua es frecuente encontrar rasgos que recuerdan cuentos populares o motivos de éstos. En el prólogo de Odd Snorresøn a la saga de Olav Trygvasson se nos dice que "es mejor escuchar sagas que cuentos sobre madrastras del estilo que conocen los pastores. En esas historias no es posible decir qué es verdad y qué no lo es, y además es frecuente que en estas historias el rey salga mal parado".

También pueden hallarse pruebas terminantes de la existencia de cuentos o historias populares parecidos a los cuentos populares sobre madrastras en la época de las sagas en la saga sobre el rey Sverre. En el capítulo VII leemos que el rey hizo un viaje a Värmland: "En este viaje le ocurrieron muchas cosas malas. Fue muy parecido a esas viejas historias de lo que ocurre entre los hijos de la realeza y sus malvadas madrastras".

A pesar de tener raíces muy antiguas, los cuentos populares no comenzaron a escribirse en Noruega hasta el siglo XIX, debido a que no eran muy apreciados entre las clases más educadas. Incluso el destacado escritor noruego del siglo XVIII Holberg consideraba que los cuentos populares sólo eran adecuados para los niños pequeños, que "carecen de mérito y deberían estar prohibidos". Esta idea no cambió hasta la aparición del movimiento romántico en Alemania. Los románticos veían en los cuentos populares el reflejo más claro y más fiel del alma de los pueblos.

Los primeros en ver que los cuentos populares tenían un valor científico, además del valor nacional y artístico, fueron los etnólogos alemanes Jacob y Wilhelm Grimm. El respeto de la tradición popular se convirtió en la gran preocupación de los hermanos Grimm cuando comenzaron a reunir y a publicar las historias populares alemanas. Los primeros estudiosos noruegos de los cuentos populares, Peter Christen Asbjørnsen y Jørgen Lie, siguieron los pasos de los hermanos Grimm.

Las colecciones de Asbjørnsen y Moe

Ya en la década de 1840 Asbjørnsen y Moe publicaron sus primeros cuadernitos. La primera edición de sus cuentos populares reunidos apareció en 1862. Este libro reúne con gran acierto características genuinas y discretas con un estilo cercano y familiar. Los cuentos populares de Asbjørnsen y Moe han establecido la idea que tenemos de lo que es un cuento popular noruego, una imagen que está muy próxima a la realidad. El elevado número de reediciones y de nuevas antologías de las colecciones de cuentos populares de Asbjørnsen y Moe se han convertido en la expresión clásica de los cuentos populares noruegos, tanto en Noruega como en el extranjero.

Su fidelidad a las fuentes y su profundo entendimiento del valor de los cuentos populares han evitado que la colección de cuentos populares de Asbjørnsen y Moe caiga en el olvido. Esta colección contiene unos cien cuentos populares, algo menos de la mitad de los que hoy se conocen en el país. Sin embargo, no son del todo representativos desde el punto de vista geográfico, puesto que la mayor parte de las historias proceden del este de Noruega.

Asbjørnsen y Moe destacan la diferencia entre compilar o escribir y contar. Ellos se denominaban compiladores y cuentistas. Contar supone cambiar el dialecto en el que se contaban las historias. Pero ellos siempre trataron de contar los cuentos "con fidelidad, para que reflejen lo que nosotros oímos de labios de quien nos lo contó". Asbjørnsen y Moe sólo escribieron unos resúmenes breves del argumento y unas citas, sobre todo como ayudas para recordar. Fueron a clase con buenos cuentistas y contaron las historias con su propio estilo, del mismo modo que solían hacer los mejores cuentistas.

Con el paso de los años su trabajo se ha publicado en numerosas ediciones y cada vez se ha revisado el lenguaje y el estilo, con lo que la obra ha permanecido fresca y con un aire nuevo.

Luego se han reunido cuentos populares de todo el país y se han publicado muchas colecciones de historias, la mayor parte de ellas en nynorsk, el segundo idioma oficial de Noruega. Estas obras más recientes nunca han podido compararse con Asbjørnsen y Moe, por popularidad ni por tirada, en Noruega ni en otros lugares.

¿Hasta qué punto son noruegos nuestros cuentos populares?

Los intentos de mostrar lo que es característico de los cuentos populares noruegos muchas veces no son convincentes. Ello se debe a que el cuento popular, además de ser nacional en su carácter, es cosmopolita. Las historias van de un lugar a otro y recorren grandes zonas del mundo. Si tomamos una colección de cuentos populares de otro país, es posible que encontremos muchos rasgos que creíamos exclusivamente noruegos.

A veces es difícil determinar qué surge de una versión prototípica del cuento popular y qué es lo que ha evolucionado en la variante noruega. El estilo y el carácter peculiar de quien narra el cuento influye mucho en ello.

El estilo típico del cuento popular noruego es ante todo objetivo en su expresión. Por fantástico que sea su tema, el estilo de la narración sigue siendo realista. El entorno en el que se desarrollan las historias es noruego, el rey tiene un sorprendente parecido con cualquier terrateniente noruego, del mismo modo que ese aparente inútil, Askeladden, recuerda al hijo del típico hacendado. Las ilustraciones de los cuentos populares de Asbjørnsen y Moe, en especial las de Erik Werenskiold, también han dado a los cuentos populares noruegos un aire de realismo noruego.

De forma similar, los sentimientos rara vez se mencionan en los cuentos populares y es poco frecuente que el narrador exprese simpatía o compasión por sus personajes. En los cuentos populares noruegos, el estilo realista es también escaso en detalles, y las descripciones son rudimentarias.

Cuentos y cuentistas

Los estudios han demostrado que no todo el mundo contaba cuentos populares en épocas pasadas. Contar cuentos exigía ciertos dones especiales y el cuentista bien podía compararse con un artesano. Pocas personas eran capaces de narrar los largos y complicados cuentos de tema sobrenatural o mágico.

Quienes se dedicaban a contar historias debían tener buena memoria y saber narrar bien una historia. Cada cuentista tenía su toque personal, su propia manera de contar un cuento. Los cuentistas nunca cuentan su historia del mismo modo, y cada uno cuenta la historia de una manera distinta a la de los demás. El resultado de todo ello es que no existe una única versión de un cuento popular, ninguna que pueda decirse que es la verdadera.

La clase trabajadora rural fue la que más tiempo se mantuvo fiel a la cultura del campo, que es la cultura en la que el cuento popular está a sus anchas. En la época en que empezaron a reunirse los cuentos lares donde más frecuentemente se encontraban los cuentistas era en los estratos más bajos de la población rural. Eran asalariados, granjeros, sirvientes y viajantes.

Se descubrió que existía una cierta relación entre el sexo del cuentista y el del protagonista de la historia: los hombres preferían narrar cuentos en los que el protagonista era un hombre. Es probable que la razón de ello sea que contar cuentos populares puede ser una forma de expresarse uno mismo a través de un personaje ficticio que sí puede hacer las cosas que al narrador le gustaría haber hecho. Además, los cuentos populares pueden convertirse en una ensoñación colectiva. El cuentista crea el marco de un mundo fantástico y los oyentes se imaginan inmersos en él.

Leyendas populares

El cuento popular es una rama de la literatura popular que tiene mucho en común con el otro gran apartado de la narración de historias populares: las leyendas populares. A diferencia del cuento, la leyenda en muchas ocasiones afirma ser cierta y con frecuencia describe las cosas de una forma que la gente pueda creer. La leyenda suele ser más corta que el cuento y tener un tiempo y un lugar concretos.

En la literatura topográfica histórica más antigua encontramos leyendas e historias acerca de las leyendas. La primera colección noruega independiente de leyendas es "Leyendas noruegas" (Norske Sagn) de Andreas Fayes, de 1833. Se basó en muchas fuentes orales y escritas. Sin embargo, en su versión no logró reflejar el estilo oral del arte del cuentista popular. P.C. Asbjørnsen, por su parte, sí logró hacerlo de forma artística en sus "Cuentos de fantasmas y leyendas populares de Noruega" (Norske Huldre-Eventyr og Folkesagn), que se publicó en dos volúmenes en 1845 y 1848. Dentro del estilo de las narraciones de viajes y de los relatos de contenido etnográfico, estos dos volúmenes contienen una rica selección de leyendas, fundamentalmente del este de Noruega. Es la primera colección noruega de leyendas. Después se han publicado muchísimas colecciones de leyendas procedentes de todos los rincones del país.

Leyendas míticas

El campo noruego es un tema constante en las leyendas noruegas. Hasta nuestros días, la leyenda sigue siendo vital en las comunidades locales, y algunas son bien conocidas en todo el país. Las leyendas que están relacionadas con fenómenos son corrientes en todos los países, pero un país abrupto y montañoso como Noruega obviamente tiene una tradición de leyendas especialmente rica. Las características geológicas a veces pueden resultar extrañas e increíbles y estimulan la imaginación popular. Si la cima de una montaña tiene un agujero que la atraviesa, como ocurre en el monte Torghatten, en el norte de Noruega, es preciso darle una explicación.

Las leyendas que mencionan a seres sobrenaturales y espíritus (vetter) suelen denominarse leyendas míticas. Antes, los eruditos creían que los seres sobrenaturales de las leyendas eran de hecho descendientes de los antiguos dioses, y de ahí el nombre de leyendas míticas. En realidad, sólo hay una leyenda noruega que mencione a los antiguos dioses, concretamente al dios Thor. Junto al lago Totak, en el condado de Telemark, hay una inmensa ladera cubierta de rocas, a la que se llama Urebø. Se dice que se debe a Thor, que destruyó la montaña que había allí y sepultó una pequeña granja que había a sus pies bajo una lluvia de rocas.

En la tradición noruega hay algunas otras leyendas acerca de seres sobrenaturales. Muchas de ellas guardan relación con el mar. Son abundantes las que tratan de monstruos marinos. De ellas la más conocida es la del monstruo del lago Mjøsa. En los últimos tiempos el lago de Seljord se ha convertido en el equivalente noruego del lago Ness. También hay historias sobre otras clases de criaturas marinas, de las que la más frecuente es el fantasma del mar, Draugen. Se dice que es el fantasma de alguien que se ha ahogado o la personificación de todos cuantos han muerto en el mar. Draugen se presenta como un pescador sin cabeza vestido con prendas impermeables. Navega los mares en un barco partido por la mitad y solloza cuando va a ahogarse alguien.

En los lagos y los ríos del interior vive Nixie, el espíritu de los ríos. Es peligroso porque trata de atraer a la gente hacia las aguas. Al igual que Draugen, también avisa cuando alguien va a ahogarse. Representa lo que el agua tiene de peligroso y desagradable. Esta pavorosa criatura ha sido magistralmente reflejada por T. Kittelsen, que también ha pintado al trasgo del agua convertido en caballo blanco, forma que podría tener Nixie según varias leyendas.

Son tradiciones específicamente noruegas las leyendas sobre el espíritu que toca el violín (Fossegrimen), que vive en las cascadas y que enseña a tocar este instrumento a futuros violinistas. Quien quiera ser violinista tiene que ir hasta la cascada y ofrecer comida a Fossegrimen. Las leyendas suelen explicar por qué a veces esto no funciona: por ejemplo, cuando los alimentos que se ofrecen son tan malos que Fossegrimen sólo enseñó al violinista a afinar el violín, pero no a tocarlo.

Hay muchas criaturas míticas que habitan montañas y bosques y en todos los rincones del país se encuentran leyendas que hablan de marcas en el paisaje dejadas por los trolls. A veces los propios trolls quedan convertidos en piedra. Las señales que dejan los trolls siempre indican qué tamaño tenían éstos: así el Camino de los Gigantes (Jutulhogget) en el valle de Østerdal, al este de Noruega, o las grandes rocas que han arrojado a una iglesia o a algún otro troll.

Los duendes (haugfolket) y las criaturas subterráneas (de underjordiske), sin duda son las que tienen el papel más importante en las leyendas noruegas. Son un grupo muy numeroso de seres sobrenaturales (vetter). Tienen varios nombres como "bergfolk" (las gentes de la montaña), "haugfolk" (las gentes de la colina), "underjordiske" (los que viven debajo de la tierra), "huldrefolk" y "tusser". Las raíces legendarias de estos seres apuntan a que descienden de los hijos que Eva ocultó a Dios. Cuando Dios descubrió el engaño, dijo que lo que se había ocultado debía permanecer oculto para siempre. Otra leyenda cuenta que los que viven bajo tierra eran ángeles a los que Dios expulsó del Paraíso.

Las criaturas que viven bajo tierra suelen considerarse de un orden inferior al de los hombres y tienen envidia de quienes pueden vivir al sol (i solheimen). Suelen tener un tamaño menor que el de los seres humanos y visten de azul o de gris. Su mundo es muy similar al de los humanos, cuidan de sus animales y de sus granjas o, si viven junto al mar, son pescadores y salen con sus barcas. Como su nombre da a entender, viven debajo de la tierra o dentro de las montañas, y muchas leyendas nos explican cómo podemos oírlos hablar dentro e la montaña o cómo conseguir verlos encima de la tierra mientras cuidan sus rebaños, además de otras muchas cosas. Henrik Ibsen utilizó material de este tipo de leyendas en su "Peer Gynt".

Los "huldrefolk" pueden entrar en nuestro mundo, igual que las cosas que poseen. Las leyendas hablan de hombres que se casaron con chicas "huldre" o de cómo consiguieron preciosos objetos de plata, como cuernos para beber o coronas de novia arrojando un trozo de acero sobre los objetos para romper de esta forma el poder que los seres sobrenaturales tienen sobre ellos. Muchas leyendas hablan de seres humanos que fueron llevados bajo tierra: algunos siguen allí y otros consiguieron volver al mundo real.

De los espíritus de la casa que son fieles al clan o a la granja el "nisse", parecido a los gnomos, es el núcleo de una rica tradición de historias. Luchan contra los "nisser" de otras granjas y buscan la venganza si se siente ofendidos. No obstante, se encargan de cuidar la granja y el rebaño y a veces peinan las crines de los caballos.

Leyendas históricas

El otro gran grupo de leyendas que surgieron en la Edad Media es el que trata de la Peste Negra, la epidemia que sufrió Noruega en 1349-50. Esta plaga muchas veces aparece personificada como una vieja que recorrió el país con un rastrillo y una escoba. Cuando utilizaba el rastrillo algunos sobrevivían, pero si recurría a la escoba no quedaba nadie con vida. Las leyendas también nos cuentan muchas cosas de las repercusiones de esta epidemia.

Hay una conmovedora leyenda sobre un caballo de Rauland, en Telemark, que, sin ninguna guía, llevaba a los muertos a través de las montañas hasta el patio de la iglesia más cercana. Muchas leyendas nos cuentan que en algunos pueblos o valles sólo sobrevivió una persona o unas pocas, y hay muchos nombres de lugares relacionados con estas leyendas. La más conocida trata del urogallo de Jostedalen (Jostedalsrypa). En realidad era una muchacha que vivía sola en el valle de Jostedal y que se comportó con la timidez de un pajarillo cuando unos extraños la encontraron.

Otro grupo es el de las leyendas de clan. En fuentes que datan de 1700 leemos que los granjeros noruegos sentían un gran interés por las tradiciones históricas de los clanes. El obispo de Bergen, Erik Pontoppidan, nos cuenta en 1753 que las familias de granjeros noruegos "se entregaban con gran afán a conservar el conocimiento que tradicionalmente habían conservado sobre sus árboles genealógicos". Las leyendas de clanes se escribieron a partir de 1850. No tienen la misma calidad que las sagas islandesas, aun cuando las noruegas también tratan de luchas, tierras, mujeres, asesinatos, venganzas y forajidos.

Son historias grandes terratenientes. Muchos de ellos eran gigantes que mataron a alguien y quedaron fuera de la ley. Las mejores y más numerosas sagas de clanes proceden de las tierras interiores del suroeste de Noruega y de los valles de la zona este del país.

Otro gran grupo de leyendas históricas sobre pueblos hablan de los representantes de éstos, pero las historias que más se recuerdan son las que hablan de extraños sacerdotes. Los personajes protagonistas son curas que entraron en conflicto con sus conciudadanos o de los que se sospechaba que tenían conocimientos de brujería. El sacerdote y poeta Peter Dass es uno de los que más veces aparecen.

Leyendas errantes

Los estudiosos de la cultura no han dicho nunca que una historia tenga que ser antigua para poder llamarla leyenda, pero antes sí había una tendencia a relacionar las leyendas con lo antiguo y la sociedad campesina era un tema imprescindible. La sociedad ha cambiado enormemente en los últimos cien años y el resultado ha sido una renovación de la leyenda tradicional. En nuestros días predomina un tipo de leyenda a la que se denomina leyenda errante. Tales leyendas muchas veces se dan a conocer por medio de la prensa y otros medios de comunicación, pero son aparentemente modernas sólo porque su contenido está adaptado a nuestra forma de vivir actual. Por regla general se ajustan al marco épico tradicional.

¿Cree la gente en las leyendas?

A diferencia de los cuentos populares, que se desarrollan en un mundo imaginario, las leyendas parecen plausibles y hablan de acontecimientos que podrían haber ocurrido. Las investigaciones demuestran que hay personas que creen en ellas, en tanto otras son escépticas. Las leyendas se mueven en un terreno equívoco entre la realidad y la fe o la fantasía. Así, la plausibilidad, que es subjetiva, no es requisito previo para las leyendas. Es preciso establecer una distinción formal para determinar si una historia constituye una leyenda. La leyenda se narra de tal manera que adquiere un toque de verdad: le ocurrió a algún conocido o pasó en un lugar determinado, etcétera.

¿Se basan las leyendas en hechos reales? Es una pregunta que pocas veces somos capaces de contestar. Muchas veces se narran como si fueran verdad, pero cuando cambia el marco de referencia de la leyenda también cambia la base de creencia en la que se apoya. Las leyendas que hablan de humanos raptados y llevados bajo tierra por seres sobrenaturales fueron creíbles mientras la gente creyó que tales criaturas existían. Cuando esta creencia popular desapareció, las leyendas seguían contándose sólo a modo de entretenimiento, aunque ya nadie creía en ellas.

Las leyendas nos ofrecen una visión de cómo los cuentistas entienden el mundo. Son las fantasías de un grupo que cubren los vacíos del conocimiento de la gente. Desde el punto de vista estilístico las leyendas son objetivas pero en otro sentido expresan las actitudes y los valores de los narradores.

Bibiliografía

Asbjørnsen, Peter Christen y Jørgen Moe: Norwegian Folk Tales. New York 1982.

Ørnulf Hodne: Det norske folkeeventyret. Fra folkediktning til

nasjonalkultur. Oslo 1998.

Ørnulf Hodne: The Types of the Norwegian Folktale. Oslo 1984.

Reimund Kvideland y Henning K. Sehmsdorf (eds.): Scandinavian Folk Belief and Legend. Oslo/Minnesota 1988.

La autora de este artículo, Birgit Hertzberg Johnsen, es doctor en Filosofía y profesor de la Universidad de Oslo.

1 comentario:

  1. Me encanta la literatura noruega. Gracias por los datos!!!

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