martes, 14 de febrero de 2012

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Prohibir, cercar, controlar….

Hace  un tiempo salió la nota que he puesto a continuación sobre los intentos de la SADE para recaudar por el uso de textos literarios. Me la hizo llegar Celia Planxart, proponiendo que hablemos del tema para ver hasta donde nos perjudica o no como Narradores.

Me parece un tema importante e interesante que no solo nos afecta a nosotros sino que en el fondo creo que afecta al concepto de cultura en sí mismo. No se trata de estar a favor o en contra de los derechos de autor, derechos que son manipulados, manejados y las más de las veces estipulados por intereses puramente económico de monopolios y no de los propios autores. El derecho en sí mismo de un autor a su propia obra, es por cierto totalmente válidoa y coherente, ¿lo es en cambio el supuesto derecho que sobre esa obra se atribuyen otros intereses y que en mi experiencia rara vez resultan de algún provecho a quien es el verdadero creador y por tanto merecedor de dicho beneficio? Lo dudo….

Un autor necesita ser conocido, escribe para serlo al igual que cualquier otro creador ¿Es suficiente con el marketing de la editorial, o es en verdad el boca a boca lo que abre el camino al éxito de una obra? ¿Qué pasaría con los autores si de pronto nadie hablara de sus obras, nadie las compartiese?

Un autor merece ganar dinero por su labor, de eso no hay duda, lo merece tanto como un jardinero por arreglar el jardín o un médico por sanar, lo merece porque vivimos en un mundo donde el dinero es necesario y porque ese es el modo que tenemos para retribuir el trabajo realizado.

Como Narradora mi función (desde mi perspectiva) es ante todo mantener viva la memoria, compartir las historias para brindar herramientas que ayudan a vivir, también para el placer y el intercambio, que no es poco.

 No creo que este sea un debate entre autores y quienes comparten sus obras sea por el medio que sea, creo que lo es entre entidades que buscan una y otra vez controlar, restringir, acaparar…sin ver que vivimos un tiempo de cambios que indefectiblemente y a pesar de todo esfuerzo desesperado nos lleva a un nuevo modo de vincularnos y hacer uso de los diversos recursos. ¡No es casual que sea este tiempo el que viva un renacimiento tan fuerte de la narración oral! (Unido a la búsqueda de cientos y cientos de personas por nuevas maneras de plantearse la existencia y el uso de recursos)

Veamos la nota para luego poder comentar…

 

La SADE intentará recaudar por el uso de textos literarios

Anunció que aplicará a las radios y a la TV un canon por derechos de autor colectivos

 

El proyecto establece cambios en la lectura de libros en los medios. Foto: Archivo La Nación

Según las autoridades de la Sociedad Argentina de Escritores (SADE), en pocos meses más los productores o periodistas de programas radiales, televisivos o digitales que quieran leer poemas, cuentos o fragmentos de otros textos literarios, como lo hacen muchos en forma habitual, deberán verificar que los medios para los que trabajan estén al día con la debida mensualidad a esa entidad en concepto de derechos de autor colectivos.

"En febrero saldremos a recaudar derechos de autor colectivos; a quien no quiera pagar le iniciaremos una acción judicial y será un juez quien diga si tenemos o no autoridad para hacerlo", anunció, en diálogo con LA NACION, el presidente de la SADE recientemente reelecto, Alejandro Vaccaro, que anticipó que la recaudación se lanzará con o sin ley que la establezca.

"Toda vez que a través de un medio de difusión se utiliza un texto literario se produce un derecho; lo que queremos es captar esos derechos que hoy no se perciben. Es lo mismo que hacen otras organizaciones", dijo Vaccaro, y ejemplificó: "Si en una radio de Chaco leen un poema de un autor salteño y esa radio se enriquece, su autor debería cobrar derechos. Por eso surgen asociaciones que recaudan derechos colectivos".

Se tratará, adelantan, de un canon mensual que podría rondar los 1000 o 2000 pesos. Con el pago de esa suma, el medio de difusión quedaría en libertad de leer cuantos textos literarios elijan sus periodistas y todas las veces que quieran. No se alteraría en nada el régimen de derechos de autor individual que cada escritor pauta con las editoriales.

Si bien los directivos de la SADE intentarán introducir el proyecto de ley a través de algún diputado o senador, entienden que están habilitados para recaudar sin legislación específica. "Nuestra legitimidad es la de ser la primera y gran organización que nuclea a 6500 escritores de todo el país y que, fundada en 1918, tiene 75 representaciones en distintas ciudades y fue presidida por Jorge Luis Borges, Eduardo Mallea, Leopoldo Lugones", argumentó.

Vaccaro desestimó la posibilidad de buscar un acuerdo con la Sociedad de Escritores y Escritoras de la Argentina (SEA), y admitió: "Seguramente habrá algunos chisporroteos, como les pasó a otras sociedades, pero estamos convencidos de esto". Citó como antecedentes la experiencia de la Sociedad Argentina de Gestión de Actores e Intérpretes, que "cobra cada vez que se vuelve a pasar una película, obra de teatro o una telenovela" y que conduce Pepe Soriano. "Ellos empezaron a cobrar sin nada y en 2006 Néstor Kirchner les firmó un decreto", dijo Vaccaro, y agregó que también recauda derechos de autor a servicios de fotocopiado "sin ley ni decreto" el Centro de Administración de Derechos Reprográficos (Cadra).

Los directivos de la SADE dicen haber conversado sobre esta propuesta con algunos asesores de senadores y diputados. "Pero no descartamos que pueda salir por decreto. Con la incorporación de nuevos escritores a la comisión directiva tenemos otras posibilidades", dijo Vaccaro al referirse, según constató LA NACION, a Juan Villafañe, Vicente Battista y Mario Goloboff, escritores que mantienen contactos con diferentes organismos del gobierno nacional.

"La recaudación de derechos es fundamental para que la SADE pueda sobrevivir", dijo el titular de la entidad, que hoy se mantiene con la cuota -de 15 pesos mensuales de sus socios- y los alquileres de un inmueble contiguo a la sede de la calle Uruguay y un restaurante que funciona dentro de la sede de la calle México.

¿En qué quedamos, es para beneficio de la SADE o de los autores?

"Vivimos de ingresos no genuinos y eso es malo. Los genuinos son los derechos de autor colectivos; con eso podremos tener una obra social para los escritores", agregó.

La SADE también analiza aplicar un procedimiento similar a quienes organizan conferencias. Quien invita a un disertante debería hacer un depósito a la SADE, de un monto fijo indicando los datos de la charla. "Daremos el 80% de ese monto al conferencista, por lo que nunca más en la Argentina un escritor, investigador o quien sea que dicte una conferencia -se trate de ovnis, literatura, temas médicos o de lo que sea-, lo haga de forma gratuita", anunció Vaccaro..

Fuente: Por Silvina Premat | LA NACION

Al leer esta nota, lo primero que sentí fue una sensación de prepotencia desagradable (que inevitablemente me ha traído recuerdo de otros tiempos vividos), que me lleva a preguntarme ¿Es necesario que todo sea a la fuerza y no por consenso? ¿Es necesario matonear, controlar hasta lo incontrolable, presionar, abusar…?. Luego me pregunté, si realmente el dinero recaudado dará beneficio a los creadores o lo hará a la organización… Si la SADE pretende brindar con lo recaudado un beneficio a los escritores, (cosa que me parece bien pues al fin y al cabo esa debería haber sido y ser su función, cosa que lamentablemente como muchos saben no ha sido así), ¿no hay otros modos más amables, solidarios y transparentes para lograrlo?

Luego pensando en el tema desde otro punto de vista, me entristeció pensar que dado lo poco que ganamos como narradores en la mayoría de los casos, tan poco como cientos de radios pequeñas, y otros medios de comunicación que no responden a monopolios, a muchos difusores de cultura nos resultará imposible pagar ese canon, lo que nos llevará a contar viejas historias tanto anónimas como de autores cuyo derecho de autor se hayan liberado. ¿Quién conservará en la memoria las historias de nuestro tiempo para aquellos que habiten en el futuro?  Algunos pueden decir que estarán los libros, no creo que todos perduren, hoy mismo son muchísimos los autores cuyas obras ya no se reeditan y por tanto careemos de acceso a ellas, de algún modo han muerto en la memoria. Con el auge de la tecnología vislumbro que la posibilidad de que todo libro en papel tarde o temprano se convierta en reliquia en manos de pocos, no es una utopía, y en ese caso, si por el motivo que fuese, no pudiésemos tener acceso a dicha tecnología, (El Mahabharata, algo me ha advertido sobre esa posibilidad)  ¿perderíamos todas las historias? ¿Perderíamos la memoria que nos hace parte de un colectivo a través de los tiempos? Espero que no. Confío en que muchos sepan conservarlas en su alma y en su boca.

Agradezco profundamente a Ovidio, a Homero, a Vyasa, a Aristófanes y a tantos otros recopiladores, creadores y sobre todo griots, bardos, juglares, ..que me han traído memorias antiguas y vitales, que me ayudan a encontrar sentido y dirección en la vida. Les agradezco tanto como lo hago con los recopiladores de todos los tiempos, los creadores como Galeano, Robert Jordan, Tolkien, Graciela Cabal e infinidad de otros que me han nutrido el alma, por eso me pregunto: ¿es justo que al contar me limite a narrar aquello que viene de tan lejos y me prive de compartir obras maravillosas solo por carecer de dinero para pagar a personas que no han creado dichas obras, ni las administran ni me informan qué es lo que hacen en beneficio de todos con dicha recaudación?

Me perturba la forma que está tomando en estos tiempos el manejo de lo creativo (tanto como me perturba, lo confieso, en otras áreas), quizás más que perturbarme me aterra y ante eso agradezco a George Orwell que me ha regalado pistas gracias a las cuales puedo intuir las formas de este tiempo y tratar así de hallar una salida que no nos lleve a tan espantoso resultado.

Esto no es la verdad, son apenas apuntes de reflexión de mi parte en los que sigo meditando, apuntes que me gustaría compartir con ustedes….

3 comentarios:

  1. Hola Ana, había leído el artículo y coincido contigo. Me parece tan negativo el planteo, que pienso que no va a prosperar... pero y si? en fin. Quizás haría falta debate con asesoría y hacer la preocupación más pública. Gracias por traer el tema a colación.

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  2. Hola Ana, el tema tambien me inquieta. Parece tan negativo que uno piensa que no prosperará... pero y si? Creo que ameritaría debate con asesoría (para ver claramente los pro y los contras) y divulgar la opinión de varios. Saludos.

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  3. Hola Pía
    Si creo que valdría la pena un debate para eso intenté este espacio, espero que otros opinene, más allá de eso si este oficio ha perdurado desde hace siglos, no tengo duda que seguirá vivo, y posiblemente no solo los narradores sino incluso muchos escritores y escritoras defenderemos el derecho a la palabra.
    Saludos

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